Jeremías 18:5
Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
2 «Levántate y desciende a la casa del alfarero; allí te haré oír mis palabras».
3 Entonces descendí a la casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba una obra sobre la rueda.
4 Y la vasija que hacía de barro se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, como al alfarero le pareció bien hacerla.
5 Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
6 «Casa de Israel, ¿no puedo hacer con ustedes como este alfarero? —dice el Señor—. Miren, como el barro en la mano del alfarero, así son ustedes en mi mano, casa de Israel».
7 En el momento en que yo hable acerca de una nación y de un reino, para arrancar, derribar y destruir,
8 si esa nación contra la cual he hablado se aparta de su maldad, yo me arrepentiré del mal que pensaba hacerle.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Jeremías 18:5, Dios instruye al profeta a acudir a la casa del alfarero para observar directamente cómo el alfarero modela y transforma la arcilla según su voluntad, lo que simboliza la soberanía divina sobre las naciones y su capacidad para moldear la historia conforme a sus propósitos. Este versículo inicia una enseñanza donde Dios revela a Jeremías una enseñanza concreta a través de una imagen familiar y significativa.
Contexto literario
Jeremías 18:1-10 narra el episodio en que el Señor envía a Jeremías a la casa del alfarero para que observe su trabajo, con el fin de recibir y luego comunicar un mensaje que ilustre la relación entre Dios y las naciones, especialmente Israel. Este mensaje subraya la autoridad suprema de Dios y su justicia en el trato con los pueblos, mostrando que Él puede moldear a las naciones como el alfarero la arcilla, pero siempre actuando con equidad y según el arrepentimiento o la conducta de ellas.
Desarrollo del pasaje
El llamamiento a ir a la casa del alfarero no es una simple invitación a contemplar, sino un acto profético para que Jeremías reciba una revelación directa y comprensible sobre el poder y la justicia de Dios. Observando al alfarero, Jeremías comprende que Dios tiene todo el derecho y la fuerza para moldear a los pueblos según su voluntad, ya sea para bien o para castigo, pero que esta soberanía divina no es arbitraria: Dios responde a las acciones de las naciones. Si hay arrepentimiento, puede retirar el castigo; si predomina la maldad, puede revertir bendiciones anunciadas. Por tanto, Jeremías debe transmitir al pueblo que deben someterse a la voluntad de Dios y que sus destinos están en sus manos, como la arcilla en las del alfarero.
Nota de lectura
Esta escena enfatiza la importancia de la obediencia al mensaje profético y del reconocimiento de Dios como soberano absoluto y justo. También muestra la metodología profética basada en experiencias cotidianas para comunicar verdades espirituales profundas, destacando que conocer el contexto cultural y natural ayuda a comprender mejor las imágenes bíblicas.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 18:1-10. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.