Isaías 49:5
Y ahora dice el Señor, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer que Jacob vuelva a él: aunque Israel no sea reunido, seré honrado a los ojos del Señor, y mi Dios será mi fortaleza.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
2 Hizo mi boca como espada afilada; en la sombra de su mano me escondió. Me hizo una flecha pulida; en su aljaba me guardó.
3 Y me dijo: «Tú eres mi siervo, Israel, en quien seré glorificado».
4 Pero yo dije: «En vano he trabajado, he gastado mis fuerzas para nada y en vano; sin embargo, mi causa está con el Señor, y mi recompensa con mi Dios».
5 Y ahora dice el Señor, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer que Jacob vuelva a él: aunque Israel no sea reunido, seré honrado a los ojos del Señor, y mi Dios será mi fortaleza.
6 Y él dijo: «Es poco que seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob y restaurar a los preservados de Israel; también te daré por luz a las naciones, para que seas mi salvación hasta los confines de la tierra».
7 Así dice el Señor, el Redentor de Israel, su Santo, al despreciado por el hombre, al aborrecido de la nación, al siervo de los gobernantes: «Reyes verán y se levantarán, príncipes también se postrarán, por causa del Señor, que es fiel, del Santo de Israel, que te ha escogido».
8 Así dice el Señor: «En tiempo favorable te he respondido, y en día de salvación te he ayudado; te guardaré y te daré por pacto para el pueblo, para restaurar la tierra, para repartir las heredades desoladas»;
Para estudiar este pasaje
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