Génesis 36:38
Y murió Saúl, y en su lugar reinó Baal-hanán, hijo de Acbor.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
35 Y murió Husam, y en su lugar reinó Hadad, hijo de Bedad, quien derrotó a Madián en el campo de Moab; y el nombre de su ciudad era Avit.
36 Y murió Hadad, y en su lugar reinó Samla, de Masreca.
37 Y murió Samla, y en su lugar reinó Saúl, de Rehobot junto al río.
38 Y murió Saúl, y en su lugar reinó Baal-hanán, hijo de Acbor.
39 Y murió Baal-hanán, hijo de Acbor, y en su lugar reinó Hadar; y el nombre de su ciudad era Pau; y el nombre de su esposa era Mehetabel, hija de Matred, hija de Mezahab.
40 Estos son los nombres de los jefes que descendieron de Esaú, según sus familias, sus lugares y sus nombres: jefe Timna, jefe Alva, jefe Jetet,
41 jefe Aholibama, jefe Ela y jefe Pinón,
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Génesis 36:38 señala la muerte del rey Saúl y el ascenso al trono de Baal-hanán, hijo de Acbor, como gobernante de Edom. Este detalle se inscribe en una serie de nombramientos de monarcas mencionados en Génesis 36:31-43, que reflejan la historia temprana del dominio edomita en la región de Seir.
Contexto literario
El pasaje de Génesis 36:31-43 relata la sucesión de reyes que gobernaron Edom antes de que Israel tuviera monarcas propios, indicando que, a diferencia de la línea dinástica israelita, los reyes edomitas probablemente llegaron al poder por elección y no por herencia directa. Edom fue originalmente habitado por los horeos, pero gradualmente los edomitas lograron controlar el territorio y establecer su forma de gobierno.
Desarrollo del pasaje
En este relato, el hecho de que figuras como Saúl y luego Baal-hanán gobernaran Edom antes de que Israel tuviera reyes destaca una realidad histórica que pudo haber desafiado la fe de Israel en tiempos de su esclavitud en Egipto, pues veía a los edomitas prosperar y gobernar mientras ellos estaban oprimidos. Además, el cambio en la gobernanza de reyes a príncipes o jefes señalan cómo el abuso de poder puede ser castigado por la providencia divina fragmentando el gobierno. Edom poseía el territorio de Seir, disfrutando de la posesión tangible de su tierra, a diferencia de Israel, cuyo territorio estaba sólo en promesa durante ese tiempo.
Nota de lectura
El desarrollo político de Edom evidencia que la prosperidad externa no siempre es sinónimo de bendición duradera, mientras que las promesas divinas para Israel, aunque lentas en cumplirse, garantizan un legado más firme y perdurable. Así, aunque los edomitas tenían la tierra y el poder, los hijos de la promesa tenían la esperanza, que es más valiosa en perspectiva divina.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 36:31-43. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.