Génesis 35:10
Dios le dijo: «Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamarás Jacob; tu nombre será Israel». Y así le puso el nombre de Israel.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
7 Allí edificó un altar y llamó a aquel lugar El-Betel, porque allí Dios se le había aparecido cuando huía de su hermano.
8 Murió Débora, nodriza de Rebeca, y fue sepultada al pie de Betel, debajo de una encina. Por eso se llamó a ese lugar Alón-Bacut.
9 Dios se le apareció de nuevo a Jacob cuando venía de Padán-Aram y lo bendijo.
10 Dios le dijo: «Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamarás Jacob; tu nombre será Israel». Y así le puso el nombre de Israel.
11 Dios le dijo: «Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate. De ti saldrá una nación y una asamblea de naciones, y de ti nacerán reyes».
12 «La tierra que di a Abraham y a Isaac, te la doy a ti; y a tu descendencia después de ti la daré».
13 Dios se apartó de él en el lugar donde había hablado con él.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Génesis 35:10 forma parte de un relato donde Dios reafirma su trato especial con Jacob en Bet-el. Allí, Dios cambia su nombre a Israel, confirmando una identidad y propósito renovados. Este cambio no solo es un acto simbólico, sino una señal del estatus y la alianza que Dios establece con Jacob y su descendencia. La confirmación directa del nombre por parte de Dios mismo subraya la importancia de este momento espiritual y patriarcal.
Contexto literario
El pasaje más amplio (Génesis 35:6-15) relata cómo Jacob regresó a Bet-el con su familia, un lugar significativo donde anteriormente tuvo encuentros con Dios. Allí construye un altar para ofrecer sacrificios y adoración, atendiendo a un compromiso previo. En medio de esta escena, se producen eventos importantes: el entierro de Deborah, la nodriza de Rebeca, y la aparición divina que consagra la experiencia presente, ofreciendo consolación ante las dificultades y reafirmando la bendición y la promesa de Dios.
Desarrollo del pasaje
El cambio de nombre de Jacob a Israel fue primero anunciado durante una lucha nocturna con un ángel, pero aquí en Bet-el, Dios lo ratifica directamente, garantizando a Jacob protección y poder, como un príncipe ante Dios. Acompañado de la renovación de la alianza, se le promete que será padre de una gran nación y que sus descendientes poseerán la tierra prometida. Este momento está marcado por manifestaciones divinas visibles y por el acto de Jacob de levantar un monumento en señal de gratitud y reconocimiento hacia Dios. La presencia de Dios en Bet-el simboliza la verdadera fuente de fortaleza y esperanza, no meramente el lugar físico, sino el Dios que habita allí.
Nota de lectura
La experiencia en Bet-el recuerda que las expresiones externas de fe, como altares o monumentos, deben estar acompañadas por un encuentro real con Dios. También destaca que, aunque Dios ofrece bendición y protección, las pruebas y pérdidas (como la muerte de Deborah) pueden suceder incluso en tiempos de renovación espiritual. Finalmente, este episodio anticipa la descendencia y tierra prometida, elementos que tienen también un significado profundo en la tradición espiritual posterior.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 35:6-15. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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