Génesis 31:28
No me permitiste siquiera besar a mis hijos y a mis hijas. Ahora has obrado neciamente.»
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
25 Labán alcanzó a Jacob, quien había plantado su tienda en el monte; y Labán, con sus parientes, acampó en la región montañosa de Galaad.
26 Entonces Labán dijo a Jacob: «¿Qué has hecho, que me engañaste y te llevaste a mis hijas como si fueran cautivas tomadas por la espada?
27 ¿Por qué huiste en secreto y me engañaste, sin avisarme, para que pudiera despedirte con alegría, con cantos, pandero y arpa?
28 No me permitiste siquiera besar a mis hijos y a mis hijas. Ahora has obrado neciamente.»
29 Está en mi mano hacerles daño; pero el Dios de tu padre me habló anoche, diciendo: “Guárdate de hablar con Jacob ni bien ni mal”.
30 Y ahora, si te ibas porque anhelabas tanto la casa de tu padre, ¿por qué has robado mis dioses?»
31 Jacob respondió a Labán: «Tuve miedo, porque pensé que quizá me quitarías a tus hijas por la fuerza.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje de Génesis 31:25-35 describe el tenso encuentro entre Laban y Jacob en la región que luego sería llamada Galaad. Laban acusa a Jacob de desertar injustamente, acusándolo de actuar con engaño y deslealtad. Sin embargo, Laban intenta justificar sus cargos con la idea de que Jacob habría tratado a sus hijas con aparente respeto y afecto al partir, aunque finalmente lamenta que Jacob se haya ido sin permitirle despedirse de sus hijos e hijas, expresando que Jacob actuó de manera necia.
Contexto literario
En este episodio, Jacob huye con su familia y sus bienes, lo que provoca la ira de Laban. La acusación de Laban refleja una mezcla de sentimientos personales y sociales: se siente traicionado y preocupado por sus hijas, sus bienes y su honor. Se resalta la tensión cultural y familiar en la que las despedidas generalmente debían ser solemnes y respetuosas, lo cual Laban considera que Jacob no cumplió.
Desarrollo del pasaje
Laban reprocha a Jacob no haberle permitido despedirse cariñosamente de sus hijos e hijas, lo que para él constituye una acción insensata y ofensiva. Sus palabras reflejan tanto un reclamo emocional como una acusación formal, intentando presentar a Jacob como un desertor que actúa con malicia. Desde la observación textual, se destaca cómo Laban insiste en que Jacob debió mostrar afecto y formalidad, como era costumbre en esa cultura, y cómo interpreta la partida encubierta de Jacob como una falta de respeto y una traición. Por otro lado, el episodio revela la sospecha de malicia por parte de Laban, atribuyendo intenciones negativas, cuando posiblemente Jacob actuó por temor y protección de su familia.
Nota de lectura
Este relato muestra cómo las relaciones familiares y culturales marcan las expectativas de conducta y cómo el malentendido o la desconfianza pueden generar conflictos. La dureza de Laban choca con el intento de Jacob de proteger a sus esposas e hijos, y la narrativa refleja la dificultad de conciliar intereses y emociones en situaciones de ruptura familiar.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 31:25-35. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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