Esdras 6:4
con tres hileras de grandes piedras y una hilera de madera nueva; y que los gastos sean cubiertos por la casa del rey.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 Entonces el rey Darío promulgó un decreto, y se hizo una búsqueda en la casa de los archivos, donde se guardaban los tesoros en Babilonia.
2 Y se halló en Acmeta, en el palacio que está en la provincia de Media, un rollo en el cual estaba escrito el siguiente registro:
3 «En el primer año de Ciro el rey, el mismo rey Ciro decretó acerca de la casa de Dios en Jerusalén: Que se edifique la casa, el lugar donde se ofrecían sacrificios, y que sus cimientos sean firmemente establecidos; su altura será de sesenta codos, y su anchura de sesenta codos;
4 con tres hileras de grandes piedras y una hilera de madera nueva; y que los gastos sean cubiertos por la casa del rey.
5 Y también que los utensilios de oro y plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor sacó del templo de Jerusalén y llevó a Babilonia, sean restituidos y llevados de nuevo al templo de Jerusalén, cada uno a su lugar, y sean puestos en la casa de Dios.»
6 Ahora pues, Tatnai, gobernador del otro lado del río, y Setar-boznai, y sus compañeros los afarsequitas, que están al otro lado del río, manténganse alejados de allí.
7 No impidan la obra de esta casa de Dios; dejen que el gobernador de los judíos y los ancianos de los judíos reconstruyan esta casa de Dios en su lugar.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En el contexto histórico del capítulo 6 de Esdras, se describe un decreto real que autoriza y regula la reconstrucción del templo de Jerusalén. Este decreto especificaba que el templo debía construirse con materiales específicos y en dimensiones concretas, incluyendo el uso de tres hileras de grandes piedras y una hilera de madera nueva para garantizar su firmeza y calidad. Además, se ordenaba que todos los gastos derivados de esta obra fueran cubiertos con fondos de la casa del rey, asegurando así el respaldo económico oficial para la construcción del templo.
Contexto literario
El pasaje se ubica en un momento en que los judíos, luego del cautiverio, estaban retornando a Jerusalén y trabajando en la reconstrucción del templo. En el proceso, enfrentaron oposición de los samaritanos, quienes impugnaban la legitimidad del proyecto al reclamar que no existía autorización real para su realización. En respuesta, se emprendió una búsqueda en los archivos reales para hallar el decreto original del rey Ciro que autorizaba la obra, y aunque inicialmente se perdió su rastro en Babilonia, finalmente fue encontrado en Achmetha, en la provincia de los medos. Posteriormente, el rey Darío confirmó y reafirmó estas disposiciones, estableciendo penas para quienes obstruyeran el trabajo o negaran el apoyo económico.
Desarrollo del pasaje
La inclusión de un detalle técnico y financiero en el versículo 6:4 muestra la intención real de garantizar la calidad constructiva y la viabilidad económica del templo. El mandato de usar tres hileras de piedra sólida con una capa de madera fresca indica la atención a la estabilidad y durabilidad del edificio. Por otra parte, la orden de que los gastos sean sufragados por la casa real refleja una política de respaldo estatal directo, lo que en la práctica aseguraba que el temple tendría recursos ininterrumpidos para su construcción y sostenimiento. Sin embargo, según el desarrollo posterior, parece que el apoyo económico efectivo pudo haber sido limitado o condicionado por los cambios en el entorno político.
Nota de lectura
Desde la perspectiva del comentarista, el decreto real y su ejecución son vistos como manifestaciones de la providencia divina, que dirige el corazón de los reyes para cumplir sus designios a favor del pueblo de Dios. La oposición inicial y los intentos por frustrar la reconstrucción del templo no sólo fueron superados, sino que el resultado fue una confirmación y apoyo más explícito. Este episodio ilustra también cómo instituciones seculares pueden servir a propósitos espirituales y cómo la obra de Dios a menudo progresa a pesar de la adversidad humana.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezra 6:1-12. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.