Esdras 4:21
Ahora, den orden para que cesen esos hombres, y que no se edifique esa ciudad, hasta que por mí se dé nueva orden.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
18 La carta que nos enviaron fue leída claramente delante de mí.
19 Di orden, se hizo una investigación, y se halló que desde tiempos antiguos esa ciudad se ha levantado contra los reyes, y en ella se han promovido rebeliones y sediciones.
20 También hubo reyes poderosos sobre Jerusalén, que gobernaron en todo lo que está más allá del río, y a quienes se pagaba tributo, impuesto y renta.
21 Ahora, den orden para que cesen esos hombres, y que no se edifique esa ciudad, hasta que por mí se dé nueva orden.
22 Y tengan cuidado de no ser negligentes en esto. ¿Por qué habría de aumentar el daño en perjuicio de los reyes?»
23 Entonces, cuando fue leída la copia de la carta del rey Artajerjes delante de Rehum, de Simsai el escriba y de sus compañeros, subieron apresuradamente a Jerusalén, donde los judíos, y por fuerza y poder los hicieron cesar.
24 Así cesó la obra de la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y quedó suspendida hasta el segundo año del reinado de Darío, rey de Persia.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Ezra 4:21 se enmarca en una serie de eventos donde el rey persa, influenciado por una denuncia falsa presentada por los samaritanos, ordena detener la construcción de la ciudad de Jerusalén. Esta orden responde a la información que los opositores de los judíos enviaron, presentando la edificación como una amenaza para el reino. El rey no investigó a fondo las acusaciones y actuó confiando en la información inicial, asignando a los samaritanos la tarea de impedir que se continuara la construcción urbana hasta recibir nuevas instrucciones.
Contexto literario
El contexto histórico se da en la época posterior al exilio babilónico, cuando los judíos intentaban reconstruir Jerusalén y su templo bajo la autorización inicial de Ciro. Sin embargo, los samaritanos, enemigos de los judíos, manipulan al gobernante persa para detener las obras. El documento responde a una carta conjunta y a registros históricos sobre Jerusalén como ciudad rebelde en tiempos babilónicos, lo que sirvió de argumento para suspender la construcción. Aunque la orden prohíbe la reconstrucción de la ciudad, ni los opositores ni el rey mencionan expresamente el templo, que tenía permiso especial para levantarse.
Desarrollo del pasaje
El rey persa, tras revisar documentos que lo convencieron de la 'maldad' de Jerusalén y el peligro que la reconstrucción representaría para su autoridad, dictó una orden para que cesara la edificación de la ciudad, con el permiso exclusivo de esperar nuevas órdenes suyas. Los samaritanos ejecutaron prontamente esta orden, interpretándola también para detener la construcción del templo, pese a que esta no estaba formalmente prohibida. La interrupción de las obras reflejó tanto la influencia negativa de los adversarios como la falta de un impulso decidido de los propios judíos, cuya apatía contribuyó a que el proyecto quedara paralizado varios años, hasta el reinado de Darío.
Nota de lectura
Este episodio ilustra las dificultades políticas y sociales que enfrentaron los judíos al intentar reconstruir su ciudad y lugar sagrado, además de mostrar la fragilidad de las autoridades que, al basarse en información sesgada, pueden tomar decisiones injustas. También refleja cómo la oposición interna y la desidia pueden afectar el progreso espiritual y comunitario, a veces más que la hostilidad directa de los enemigos.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezra 4:17-24. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.