Ezequiel 43:21
También tomarás el becerro de la ofrenda por el pecado, y lo quemarán en el lugar señalado de la casa, fuera del santuario.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
18 Y me dijo: «Hijo de hombre, así dice el Señor Dios: Estas son las ordenanzas para el altar el día en que se haga, para ofrecer sobre él holocaustos y rociar sangre sobre él.
19 A los sacerdotes levitas, descendientes de Sadoc, que se acercan a mí para ministrar ante mí —dice el Señor Dios—, les darás un becerro joven como ofrenda por el pecado.
20 Tomarás de su sangre y la pondrás sobre los cuatro cuernos del altar, sobre las cuatro esquinas del zócalo y sobre el borde que lo rodea; así lo purificarás y harás expiación por él.
21 También tomarás el becerro de la ofrenda por el pecado, y lo quemarán en el lugar señalado de la casa, fuera del santuario.
22 Al segundo día ofrecerás un macho cabrío sin defecto como ofrenda por el pecado; y purificarán el altar como lo hicieron con el becerro.
23 Cuando termines de purificarlo, ofrecerás un becerro joven sin defecto y un carnero del rebaño sin defecto.
24 Los presentarás delante del Señor, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en holocausto al Señor.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Ezequiel 43:21 se enmarca dentro de una descripción detallada del altar en un templo místico, donde cada sacrificio tiene un lugar y una función específica. Este versículo enfatiza la purificación del altar a través de la ofrenda por el pecado, en este caso, un becerro, que debe ser quemado fuera del santuario en un lugar señalado. Esto refleja la importancia de apartar lo que representa el pecado fuera del espacio sagrado. A nivel espiritual, esta operación simboliza la obra purificadora de Cristo, quien es nuestro altar y la ofrenda para el perdón de pecados. La imagen del sacrificio y su quemado fuera del santuario recalca la necesidad de un proceso de limpieza que involucra la eliminación directa del pecado y su mancha, no solo una purificación superficial.
Contexto literario
Este versículo pertenece a un segmento amplio de Ezequiel (capítulos 43:13-27) que describe las medidas, características y ritos del altar en el templo renovado tras el exilio. El pasaje se enfoca en la dedicación y consagración del altar, incluyendo varios tipos de sacrificios para diferentes propósitos espirituales, y las normas para su realización. En este contexto se destaca la centralidad de la obra redentora y la necesidad de una purificación completa para que las ofrendas sean aceptables a Dios. El altar representa simbólicamente a Cristo y su sacrificio, y los rituales reflejan la pureza exigida tanto del altar como de quienes sirven en el templo.
Desarrollo del pasaje
La referencia al becerro como ofrenda por el pecado que debe ser quemado en un lugar designado fuera del santuario es una pieza clave en la purificación simbólica del altar y por extensión de los adoradores. Este acto no solo señala la remoción del pecado, sino que subraya la separación entre lo santo y lo profano, lo limpio y lo contaminado. En la dedicación del altar, los sacrificios consumidos incluyen tanto ofrendas por el pecado como holocaustos para la gloria de Dios, mostrando que la relación con Él requiere tanto perdón como adoración consagrada. La purificación del altar es paralela a la santificación de Cristo, quien aunque sin pecado, se ofreció a sí mismo para santificar el altar del sacrificio y todo lo que en él se ofrece. Los sacerdotes, identificados como de la línea de Zadok, deben consagrarse a este ministerio con total dedicación, simbolizando que el servicio a Dios debe fluir de un corazón limpio y manos llenas de ofrendas espirituales. Además, el ritual incluye la aplicación de sal en los sacrificios, que significa la incorruptibilidad y la gracia con la que deben estar sazonadas todas las acciones religiosas.
Nota de lectura
Es importante recalcar que estas ordenanzas y descripciones ceremoniales muestran mutabilidad en las prácticas rituales del Antiguo Testamento, y señalan la transición hacia la plenitud en Cristo. La descripción del altar y sus servicios no debe entenderse solo como una instrucción literal para tiempos antiguos, sino como un símbolo constante de la obra de purificación y dedicación espiritual que se realiza por medio de Jesucristo, nuestro altar y sumo sacerdote. El acto de quemar la ofrenda fuera del santuario plantea visualmente la idea de que el pecado debe ser completamente llevado lejos y removido para que la santidad sea preservada y manifestada en el culto.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 43:13-27. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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