Ezequiel 36:16
Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
13 Así dice el Señor Dios: «Porque les dicen: “Tierra, devoras a los hombres y has dejado sin hijos a tus naciones”,
14 por eso, no devorarás más hombres ni dejarás sin hijos a tus naciones, dice el Señor Dios».
15 «No haré que se oiga más en ti la vergüenza de las naciones, ni cargarás más con el oprobio de los pueblos, ni harás que tus naciones caigan más, dice el Señor Dios».
16 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
17 «Hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba en su propia tierra, la contaminaron con su conducta y sus obras; su camino fue ante mí como la impureza de una mujer en su menstruación».
18 «Por eso derramé mi furor sobre ellos, por la sangre que derramaron sobre la tierra y por sus ídolos con los que la contaminaron».
19 «Los dispersé entre las naciones y los esparcí por los países; los juzgué conforme a su conducta y sus obras».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Ezequiel 36:16 forma parte de un pasaje en el que Dios se dirige al profeta para hablar sobre la restauración futura del pueblo de Israel, que había sido dispersado debido a sus pecados. La palabra divina llega a Ezequiel para anunciar un plan de redención que no se basa en la merecida recompensa para el pueblo, sino en la gloria del nombre de Dios mismo. Esto implica que la restauración no es un premio por la bondad de Israel, sino un acto soberano que busca manifestar la misericordia y el poder de Dios.
Contexto literario
El contexto histórico rodea el momento en que Israel se encontraba en cautiverio y desarraigado de su tierra. La dispersión era consecuencia directa de su pecado y rebelión contra Dios, lo que había profanado y deshonrado su nombre santo. Además, la desolación de la tierra y las calamidades sufridas eran vistas no solo como castigos a Israel, sino como ejemplos que afectaban la reputación y gloria de Dios ante las naciones y sus enemigos.
Desarrollo del pasaje
Cuando Dios le habla a Ezequiel en este pasaje, enfatiza que el propósito último de la restauración del pueblo es para la santificación y la gloria de Su nombre. Sus acciones buscan corregir la blasfemia y el desprecio que otros pueblos tenían hacia Él por causa de la conducta corrupta de Israel, así como resaltar Su misericordia y justicia. Aunque el pueblo es considerado indigno, Dios actúa por causa de Su propio nombre y Su gran amor, garantizando que Su gloria se manifieste plenamente en la recuperación de Israel. Esta restauración es símbolo y prefigura ulteriormente la redención que se logra a través de Cristo, cuyo fin también es la glorificación de Dios.
Nota de lectura
Este versículo nos muestra cómo Dios valora profundamente Su nombre y Su gloria, por encima incluso de las acciones humanas. La redención y restauración se realizan no por mérito humano, sino para que el poder y la santidad divinas sean demostrados y reconocidos universalmente. También revela que el pecado y las consecuencias de un pueblo fiel a Dios impactan directamente la honra divina, y que la intervención de Dios en la historia tiene como objetivo principal su propia gloria y la manifestación de Su misericordia.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 36:16-24. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.