Ezequiel 15:4
Mira, es arrojada al fuego para ser consumida; el fuego devora ambos extremos y el centro está quemado. ¿Sirve para alguna obra?
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 Y la palabra del Señor vino a mí, diciendo:
2 «Hijo de hombre, ¿qué es la vid más que cualquier otro árbol, o que una rama entre los árboles del bosque?
3 ¿Se toma de su madera para hacer alguna obra? ¿O toman de ella una estaca para colgar algún objeto?
4 Mira, es arrojada al fuego para ser consumida; el fuego devora ambos extremos y el centro está quemado. ¿Sirve para alguna obra?
5 Mira, cuando estaba entera, no servía para ninguna obra; ¿cuánto menos servirá para algo, después que el fuego la ha devorado y está quemada?
6 Por tanto, así dice el Señor Dios: Como la vid entre los árboles del bosque, que he entregado al fuego para ser consumida, así entregaré a los habitantes de Jerusalén.
7 Y pondré mi rostro contra ellos; saldrán de un fuego, y otro fuego los consumirá. Y sabrán que yo soy el Señor, cuando ponga mi rostro contra ellos.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje compara a Jerusalén con una vid injertada, originalmente valiosa y escogida pero que, al no producir fruto, se vuelve inútil y sólo sirve para ser quemada. Esta imagen ilustra cómo la ciudad, a pesar de su importancia y santidad, se ha vuelto infructuosa al apartarse de Dios y ahora está destinada a la destrucción.
Contexto literario
Ezequiel 15:1-8 presenta esta comparación de Jerusalén con una vid en un bosque, donde se recalca que, si la vid no da fruto, pierde todo valor, pues a diferencia de otros árboles, su madera no sirve para trabajos útiles. Cuando es inútil, sólo queda la opción de usarla como leña, que será consumida por completo en el fuego.
Desarrollo del pasaje
La metáfora enfatiza que Jerusalén, considerada la ciudad santa y planta escogida de Dios, debería reflejar su propósito siendo fructífera en justicia y adoración. Sin embargo, al volverse estéril y rebelde, se asemeja a una vid que no produce fruto y cuyo único destino es ser arrojada al fuego. Así, aunque antes disfrutaba del cuidado divino, ahora no tiene valor ni siquiera como madera para sostener algo, por lo que el fuego consume ambos extremos y el centro. Esto simboliza la completa destrucción y la inutilidad total de Jerusalén para cualquier obra futura. Además, se destaca que cuando un árbol es bueno y fuerte puede usarse para múltiples fines, pero la vid sin fruto es absolutamente inútil, incluso después de quemada no queda nada valioso.
Nota de lectura
Este pasaje es una advertencia sobre la consecuencia de no cumplir con el propósito para el que Dios ha elegido a su pueblo: la pérdida total de utilidad y la seguridad de la destrucción. La comparación con la vid es significativa porque implica no solo la pérdida de bendición, sino también la irrevocable condena final, manifestada en la imagen del fuego que consume completamente la madera inútil.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 15:1-8. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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