Estudio / Éxodo 9 / Versículo 28

Éxodo 9:28

Rueguen al Señor, porque ya basta; que no haya más truenos ni granizo, y los dejaré ir, y no se quedarán más tiempo.»

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

25 El granizo cayó sobre toda la tierra de Egipto, golpeando todo lo que estaba en el campo, tanto hombres como animales; arrasó toda la hierba del campo y destrozó todos los árboles.

26 Pero en la tierra de Gosén, donde vivían los hijos de Israel, no hubo granizo.

27 Entonces Faraón mandó llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: «He pecado esta vez; el Señor es justo, y yo y mi pueblo somos culpables.»

28 Rueguen al Señor, porque ya basta; que no haya más truenos ni granizo, y los dejaré ir, y no se quedarán más tiempo.»

29 Moisés le respondió: «Tan pronto como salga de la ciudad, extenderé mis manos al Señor; cesarán los truenos y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra es del Señor.»

30 Pero sé que ni tú ni tus siervos temerán todavía al Señor Dios.

31 El lino y la cebada fueron destruidos, porque la cebada estaba en espiga y el lino en flor.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Éxodo 9:28, se registra la súplica de Faraón a Moisés para que interceda ante el Señor y detenga la plaga de granizo y truenos que estaba devastando Egipto. Esta petición refleja un momento de reconocimiento y temor ante el poder divino, donde Faraón admite su pecado y la justicia de Dios, y promete liberar a los israelitas. Sin embargo, aunque muestra una aparente humildad, su corazón permanece endurecido. Este versículo destaca tanto la gravedad del juicio divino como la compleja respuesta humana ante la adversidad.

Contexto literario

Este versículo forma parte del relato de la séptima plaga de Egipto (Éxodo 9:22-35), donde Dios, a través de Moisés, envía una tormenta devastadora de granizo, fuego y truenos para castigar a Egipto y persuadir a Faraón de liberar al pueblo de Israel. La plaga causó gran destrucción en la tierra egipcia, arrasando cultivos, matando animales y aterrorizando a la población, excepto en la región de Gosén, donde vivían los israelitas y se mantuvo intacta por intervención divina.

Desarrollo del pasaje

La plaga fue un fenómeno aterrador que mostró el control absoluto de Dios sobre la naturaleza, usando el granizo y el fuego como armas dirigidas contra sus enemigos. La tormenta afectó negativamente hombres, ganado y vegetación, destruyendo la producción agrícola visible, mientras que el grano aún bajo tierra quedó protegido. Faraón, viendo la magnitud del desastre, reconoció su error al resistirse a la voluntad divina y solicitó a Moisés que intercediera para detener aquel juicio terrible. Sin embargo, su arrepentimiento fue superficial, provocado más por el miedo a la destrucción que por un cambio de corazón genuino, ya que tras la súplica endureció su postura y no liberó definitivamente a los israelitas. Moisés, como mediador, oró a Dios fuera de la ciudad, simbolizando seguridad en la protección divina, y desplegó un gesto de súplica con las manos extendidas, evidenciando la firme convicción y esperanza en la misericordia divina. Este episodio revela cómo Dios busca conducir a Faraón al reconocimiento de Su señorío y soberanía, mostrándole consecuencias y luego misericordia para revelar la justicia y dominio divinos.

Nota de lectura

Este pasaje subraya que aunque el temor y el sufrimiento pueden provocar confesiones y promesas, sin un arrepentimiento genuino y transformador, estas son de corto alcance y pueden conducir a una mayor dureza en el corazón. Además, muestra la importancia de la oración intercesora, representada por Moisés, que actúa como puente entre Dios y el hombre, y que puede influir en la dirección de los juicios divinos, aunque no siempre en la respuesta humana. La narrativa refuerza la idea de que Dios tiene soberanía sobre la creación, usando fenómenos naturales para cumplir sus propósitos y llamar al hombre a la obediencia y reconocimiento de su autoridad.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 9:22-35. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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