Estudio / Éxodo 8 / Versículo 31

Éxodo 8:31

Y el Señor cumplió la palabra de Moisés, y apartó los enjambres de moscas de Faraón, de sus siervos y de su pueblo; no quedó ni una sola.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

28 Entonces Faraón dijo: «Los dejaré ir para que ofrezcan sacrificio al Señor su Dios en el desierto, con tal de que no se alejen mucho. Rueguen por mí.»

29 Moisés respondió: «Muy bien, salgo de tu presencia y rogaré al Señor; mañana los enjambres de moscas se apartarán de ti, de tus siervos y de tu pueblo. Pero que no vuelvas a engañar, negándoles la libertad para ofrecer sacrificio al Señor.»

30 Moisés salió de la presencia de Faraón y oró al Señor.

31 Y el Señor cumplió la palabra de Moisés, y apartó los enjambres de moscas de Faraón, de sus siervos y de su pueblo; no quedó ni una sola.

32 Pero Faraón endureció su corazón también esta vez, y no dejó ir al pueblo.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo exodo 8:31 describe el cumplimiento de la promesa de Dios de apartar los enjambres de moscas de Faraón, sus siervos y su pueblo, eliminando por completo esta plaga. Esto confirma la capacidad divina de controlar incluso lo que parece aleatorio, como las moscas, cumpliendo Su palabra a través de Moisés, y mostrando Su poder soberano sobre la naturaleza y los gobernantes de la tierra.

Contexto literario

El pasaje pertenece al relato de la plaga de las moscas (Éxodo 8:20-32), en la que Dios envía este castigo a Egipto debido a la obstinación y negativa de Faraón para liberar a los israelitas de la esclavitud. En este episodio se destaca la distinción clara y manifiesta entre los egipcios afectados y los israelitas protegidos por Dios, así como la negociación entre Moisés y Faraón que refleja la resistencia y el orgullo de este último.

Desarrollo del pasaje

La plaga fue anunciada previamente para recibir una advertencia clara, instando a Moisés a ir temprano al encuentro de Faraón y presentarle el llamado a la liberación del pueblo. La manifestación de la plaga evidenció el control divino incluso sobre las moscas, las cuales atacaban a los egipcios mientras que los israelitas quedaban indemnes, señal inequívoca de que el Señor estaba presente y actuando. A pesar de la intensidad del castigo, Faraón intentó negociar permitiendo sacrificios solo en Egipto, propuesta rechazada por Moisés porque la adoración debía cumplir la voluntad de Dios y ser separada del ambiente egipcio. Finalmente, debido a la plaga, el Señor retiró los enjambres, cumpliendo Su palabra, aunque Faraón permaneció obstinado y no dejó libre al pueblo.

Nota de lectura

Este relato muestra cómo Dios actúa con poder y justicia, diferenciando claramente a su pueblo y demostrando que todos los elementos, inclusive lo aparentemente caótico, están bajo Su control. Además, revela la terquedad humana a través de Faraón, quien, aunque presionado, rehúsa la verdadera sumisión y libertad, exhibiendo la lucha entre convicción y corrupción interna. La historia invita a reconocer la soberanía divina y el esfuerzo por un arrepentimiento sincero, alejándose de la falsa sumisión.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 8:20-32. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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