Éxodo 8:10
Y él respondió: «Mañana.» Y Moisés dijo: «Sea conforme a tu palabra, para que sepas que no hay nadie como el Señor nuestro Dios.»
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
7 Los magos hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron subir ranas sobre la tierra de Egipto.
8 Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y dijo: «Rueguen al Señor para que quite las ranas de mí y de mi pueblo; y dejaré ir al pueblo para que ofrezcan sacrificio al Señor.»
9 Y Moisés dijo a Faraón: «Dígnate decirme cuándo debo rogar por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para que quiten las ranas de ti y de tus casas, y sólo queden en el río.»
10 Y él respondió: «Mañana.» Y Moisés dijo: «Sea conforme a tu palabra, para que sepas que no hay nadie como el Señor nuestro Dios.»
11 Y las ranas se apartarán de ti, de tus casas, de tus siervos y de tu pueblo; sólo quedarán en el río.
12 Y Moisés y Aarón salieron de la presencia de Faraón, y Moisés clamó al Señor por causa de las ranas que había enviado contra Faraón.
13 Y el Señor hizo conforme a la palabra de Moisés; y murieron las ranas en las casas, en las aldeas y en los campos.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje se centra en la interacción entre Moisés y Faraón durante la plaga de las ranas, dentro del contexto de las primeras plagas que Dios envió a Egipto para obligar al faraón a liberar a los israelitas. Este versículo refleja cómo, a pesar de la humillación y las plagas, Faraón continúa resistiéndose ante Dios, aunque en esta ocasión muestra una aparente disposición al negociar el fin de la plaga.
Contexto literario
El contexto histórico abarca Éxodo 8:1-15, cuando Dios envía a través de Moisés la plaga de ranas sobre Egipto luego de que el faraón se negara a liberar al pueblo de Israel. Las ranas, consideradas animales pequeños y despreciables, son elegidas por Dios para demostrar su soberanía sobre toda la creación y disminuir la arrogancia de Faraón. El texto muestra cómo, tras la plaga, Faraón cede momentáneamente y pide a Moisés que interceda para removerlas, prometiendo la libertad de los israelitas.
Desarrollo del pasaje
El versículo en cuestión (Éxodo 8:10) muestra a Faraón fijando el momento para que Moisés ore y pida a Dios que retire la plaga de ranas. Moisés acepta el plazo para demostrar que su poder no depende de circunstancias astrológicas ni de la suerte, sino exclusivamente de la voluntad divina. Así, la acción se vuelve una lección para el faraón y los egipcios: ninguno es comparable al Señor, que ejerce control absoluto sobre la naturaleza y muestra disposición a perdonar a quienes se humillan delante de Él. La plaga, originada por la orden divina, causa gran molestia y humillación a Faraón, revelando la incapacidad humana frente al poder de Dios.
Nota de lectura
Este episodio ilustra cómo Dios emplea instrumentos pequeños e inesperados para manifestar su soberanía, y cómo la rigidez del corazón humano puede ceder temporalmente ante la presión, pero luego endurecerse nuevamente. La interacción subraya la importancia de reconocer la autoridad divina y de la humildad para recibir su misericordia. También muestra que las acciones de Dios buscan la transformación del corazón, pero la obstinación puede persistir aun después de señales evidentes.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 8:1-15. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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