Éxodo 38:10
Sus columnas eran veinte, con sus basas de bronce, veinte; los ganchos y molduras de plata adornaban las columnas.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
7 Introdujo las varas por los anillos a los lados del altar para transportarlo; el altar era hueco, hecho de tablas.
8 Hizo la fuente de bronce y su base, también de bronce, con los espejos de las mujeres que se congregaban a la entrada del tabernáculo de reunión.
9 Hizo el atrio: al lado sur, hacia el sur, las cortinas eran de lino fino torcido, de cien codos;
10 Sus columnas eran veinte, con sus basas de bronce, veinte; los ganchos y molduras de plata adornaban las columnas.
11 Al lado norte, las cortinas medían cien codos, con veinte columnas y sus veinte basas de bronce; los ganchos y molduras de plata ornaban las columnas.
12 Al lado oeste, las cortinas tenían cincuenta codos; sus columnas eran diez, con diez basas; los ganchos y molduras de plata adornaban las columnas.
13 Al lado este, hacia el oriente, cincuenta codos.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo describe aspectos específicos de las columnas del atrio que rodeaba el tabernáculo, señalando que había veinte columnas, cada una con basa de bronce y detalles en plata, como ganchos y molduras. Estas características materiales destacan la combinación de fuerza y pureza que sostenía y embellecía el espacio sagrado.
Contexto literario
Este versículo se encuentra en medio de una detallada descripción (Éxodo 38:9-20) de la construcción del atrio del tabernáculo, que consistía en un recinto cerrado por cortinas y sostenido por columnas, delimitando el espacio donde se reunía el pueblo para la adoración. El tabernáculo en general representa el sistema de culto del Antiguo Testamento, una comunidad limitada y temporal dentro de un pueblo específico.
Desarrollo del pasaje
Las veinte columnas con sus bases de bronce y adornos de plata no solo tenían una función estructural, sino que también simbolizaban la solemnidad y santidad del lugar de encuentro entre Dios y su pueblo. El uso de metales preciosos y resistentes manifestaba la importancia y el cuidado en el culto. Además, las cortinas que formaban el muro del atrio indicaban que esta delimitación no era definitiva, sino temporal, sugiriendo que la comunidad de adoradores eventualmente se extendería más allá de Israel, abriéndose a los gentiles en un futuro. Así, el atrio servía como un espacio de transición y preparación gradual para una relación más cercana con Dios, reflejada también en la necesidad de purificación y separación antes de entrar más adentro en el santuario.
Nota de lectura
Desde una perspectiva histórica y simbólica, el atrio y sus columnas representan la etapa límite y preparatoria en la relación entre Dios y su pueblo durante el Antiguo Testamento. La disposición material y ritual indicaba que la comunidad estaba aún en proceso de expansión espiritual y física, que culminaría con una apertura hacia un pueblo más amplio y un acceso más directo al Señor.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 38:9-20. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.