Eclesiastés 3:13
Y también que todo hombre coma y beba, y disfrute del fruto de todo su trabajo; esto es don de Dios.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
10 He visto la tarea que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en ella.
11 Todo lo hizo hermoso en su tiempo; también puso el mundo en el corazón de ellos, aunque el hombre no alcance a comprender la obra que Dios hace desde el principio hasta el fin.
12 Sé que no hay bien para ellos, sino que el hombre se alegre y haga el bien mientras viva.
13 Y también que todo hombre coma y beba, y disfrute del fruto de todo su trabajo; esto es don de Dios.
14 Sé que todo lo que Dios hace será para siempre; nada se le puede añadir ni nada quitar; y Dios lo hace para que los hombres teman delante de él.
15 Lo que es, ya fue; y lo que ha de ser, ya fue; y Dios busca lo que ha pasado.
16 Y además vi debajo del sol el lugar del juicio: allí había maldad; y en el lugar de la justicia, había iniquidad.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje de Eclesiastés 3:13 se inserta en un contexto más amplio que reflexiona sobre los cambios inevitables y la naturaleza temporal de la vida. Aquí se resalta que cada persona debe disfrutar de los frutos de su trabajo, reconociendo que este disfrute es un regalo otorgado por Dios. La observación principal es que el placer de comer, beber y gozar el fruto de los propios esfuerzos no debe considerarse un derecho autónomo, sino un don divino que se debe apreciar en medio de la transitoriedad de la existencia.
Contexto literario
En los versículos 11 a 15 de Eclesiastés capítulo 3, se examina cómo Dios gobierna todas las cosas en su tiempo perfecto y cómo todo lo que ocurre tiene un propósito según su sabio designio. Aunque el mundo está lleno de cambios y eventos complicados, todo es obra de la providencia divina, que obra en armonía y con un propósito mayor. Se exhorta a las personas a aceptar con paciencia y gozo la temporalidad y las circunstancias dadas, confiando en la justicia y perfección del plan divino.
Desarrollo del pasaje
Este fragmento enseña que, aunque la vida está marcada por la incertidumbre y la variabilidad, debemos aprender a estar satisfechos y contentos con lo que tenemos. El disfrute del fruto del trabajo propio es una manera de reconocer la bondad de Dios, quien provee y dispone las condiciones de la vida. No se trata de una simple gratificación, sino de una actitud de gratitud y aceptación, como parte integral del vivir bajo la providencia divina. La capacidad de deleitarse en lo que se ha logrado es un antídoto contra la insatisfacción constante y una señal de confianza en el orden establecido por Dios.
Nota de lectura
Este enfoque invita a cultivar una perspectiva equilibrada y agradecida hacia la vida y sus circunstancias. Reconocer que las bendiciones cotidianas provienen de Dios contribuye a una mayor resiliencia ante los cambios y adversidades. Además, subraya la importancia de vivir el presente con contentamiento, sin caer ni en la ansiedad por el futuro ni en el desánimo por el pasado, ya que todo está bajo el control soberano de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ecclesiastes 3:11-15. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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