Eclesiastés 2:3
Busqué en mi corazón entregarme al vino, manteniendo mi corazón guiado por la sabiduría, y aferrarme a la insensatez, hasta ver qué es lo bueno para los hijos de los hombres, lo que deben hacer bajo el cielo todos los días de su vida.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 Dije en mi corazón: «Ven ahora, te probaré con alegría; por tanto, disfruta del placer». Pero he aquí, esto también es vanidad.
2 Dije de la risa: «Es locura»; y del placer: «¿Qué logra esto?»
3 Busqué en mi corazón entregarme al vino, manteniendo mi corazón guiado por la sabiduría, y aferrarme a la insensatez, hasta ver qué es lo bueno para los hijos de los hombres, lo que deben hacer bajo el cielo todos los días de su vida.
4 Emprendí grandes obras: me edifiqué casas y planté viñedos para mí;
5 Me hice jardines y huertos, y planté en ellos toda clase de árboles frutales;
6 Me construí estanques de agua para regar con ellos un bosque donde crecían los árboles;
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Eclesiastés 2:3, el autor narra su intento por hallar la felicidad en los placeres sensoriales, específicamente en entregarse al vino y a los deleites que este puede ofrecer, mientras mantiene su corazón gobernado por la sabiduría para no caer en la insensatez. Esta búsqueda refleja la experimentación del ser humano por descubrir qué es lo bueno para vivir bajo el cielo durante toda su vida.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un segmento más amplio (Eclesiastés 2:1-11) en el cual el rey Salomón, en su búsqueda de la felicidad suprema, abandona los estudios y la filosofía para explorar los placeres mundanos, incluyendo la diversión, el vino, la construcción, la agricultura y otros lujos materiales, tratando de encontrar satisfacción en ellos.
Desarrollo del pasaje
Salomón pasea del placer intelectual a los placeres sensoriales. En el versículo 3, específicamente, se entrega a la experiencia del vino y a la indulgencia en los sentidos, buscando descubrir si de allí podría surgir algún tipo de satisfacción duradera. Pero su actitud es crítica y racional: no se entrega a este placer sin reflexión, sino que se mantiene atento a que la sabiduría guíe su corazón, evitando dejarse dominar por la insensatez. El objetivo no es solo disfrutar, sino examinar críticamente si estos placeres pueden ofrecer una respuesta verdadera a la pregunta sobre el bien que los hombres deberían practicar diariamente bajo el cielo. Sin embargo, la conclusión implícita en el texto es que estos placeres no satisfacen por completo, reiterando la idea de que la felicidad no se encuentra en la mera gratificación sensorial.
Nota de lectura
Esta reflexión expone la tensión entre el placer y la sabiduría, mostrando cómo incluso quien goza del mayor conocimiento y riquezas puede encontrar insuficiente la mera indulgencia en el vino y otros placeres, al final reafirmando la búsqueda de un significado más profundo y duradero en la vida humana.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ecclesiastes 2:1-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.