Deuteronomio 3:27
«Sube a la cima de Pisgá y mira hacia el oeste, el norte, el sur y el este; contempla con tus propios ojos, porque no cruzarás este Jordán».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
24 «Oh Señor Dios, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en el cielo o en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas?
25 Te ruego que me permitas cruzar y contemplar la buena tierra que está al otro lado del Jordán, ese monte hermoso y el Líbano.
26 Pero el Señor se enojó conmigo por causa de ustedes y no me escuchó; me dijo: «Basta, no me hables más de este asunto».
27 «Sube a la cima de Pisgá y mira hacia el oeste, el norte, el sur y el este; contempla con tus propios ojos, porque no cruzarás este Jordán».
28 «Pero encarga a Josué, anímalo y fortalécelo, porque él pasará delante de este pueblo y les hará heredar la tierra que tú ves».
29 Así permanecimos en el valle frente a Bet-peor.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Deuteronomio 3:27 revela un momento clave en la vida de Moisés, donde Dios le ordena subir al monte Pisgá para contemplar la tierra prometida desde la distancia, ya que no cruzará el Jordán. Este mandato refleja la respuesta divina a la oración humilde y respetuosa de Moisés, quien deseaba ver la tierra que Dios había prometido a Israel, pero debía aceptar la voluntad de Dios, que implicaba una mezcla de juicio y misericordia.
Contexto literario
El pasaje más amplio (Deuteronomio 3:21-29) muestra cómo Moisés, al final de su vida y liderazgo, anima a Josué a no temer y a confiar en el poder y las promesas de Dios ante los enemigos que Israel enfrentará. Además, se expone la oración de Moisés para cruzar el Jordán y su aceptación del fallo divino, que le impide entrar en Canaán, aunque le concede la vista desde Pisgá y asegura la sucesión en Josué.
Desarrollo del pasaje
Moisés actúa como líder experimentado que fortalece a Josué, recordándole lo que Dios ha hecho y prometido. El deseo de Moisés de entrar en Canaán no nace de ambición personal sino del anhelo de ver la continuidad de la obra divina. La negativa de Dios, aunque un acto de juicio, no carece de compasión: le ordena aceptar y encuentra consuelo en la promesa de contemplar la tierra desde Pisgá. Además, se establece un liderazgo sucesor que asegurará el cumplimiento pleno de la promesa, resaltando que el trabajo de Dios es perfecto y se completará.
Nota de lectura
El episodio recalca la importancia de la confianza en Dios y la aceptación de sus decisiones, incluso cuando limitan nuestros deseos. Moisés, a pesar de su cercanía al cumplimiento de la promesa divina, debe renunciar a ella con humildad, hallando paz en la visión lejana y en la continuidad del proyecto divino a través de Josué. Esto enseña que la fidelidad incluye a veces resignación, pero siempre esperanza y seguridad en la obra de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 3:21-29. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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