Deuteronomio 11:6
ni lo que hizo a Datán y Abiram, hijos de Eliab, hijo de Rubén: cómo la tierra abrió su boca y los tragó, junto con sus familias, sus tiendas y todo lo que les pertenecía, en medio de todo Israel.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
3 ni sus señales y sus obras que hizo en medio de Egipto, contra el faraón, rey de Egipto, y contra toda su tierra;
4 ni lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros; cómo hizo que las aguas del Mar Rojo los cubrieran mientras los perseguían, y cómo el Señor los destruyó hasta el día de hoy;
5 ni lo que hizo por ustedes en el desierto, hasta que llegaron a este lugar;
6 ni lo que hizo a Datán y Abiram, hijos de Eliab, hijo de Rubén: cómo la tierra abrió su boca y los tragó, junto con sus familias, sus tiendas y todo lo que les pertenecía, en medio de todo Israel.
7 Pero sus propios ojos han visto todas las grandes obras que el Señor ha hecho.
8 Por eso, guarden todos los mandamientos que hoy les ordeno, para que sean fuertes y entren a tomar posesión de la tierra a la que van para poseerla;
9 y para que prolonguen sus días en la tierra que el Señor juró dar a sus padres y a su descendencia, una tierra que fluye leche y miel.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Deuteronomio 11:6 recuerda el acto divino de castigo que enfrentaron Datán y Abiram, quienes, junto a sus familias y pertenencias, fueron castigados por rebelarse contra la autoridad de Dios ilustrada en el liderazgo de Moisés. Este evento ejemplifica cómo Dios intervino para preservar la unidad y la estabilidad del pueblo de Israel, evitando una insurrección interna que podría haber conducido a su destrucción.
Contexto literario
En el rango histórico de Deuteronomio 11:1-7, se presenta un llamado a amar y obedecer al Señor, fundamentado en las experiencias vividas por Israel durante su formación como nación. Moisés dirige estas palabras principalmente a los ancianos del pueblo, quienes fueron testigos directos del poder y justicia de Dios manifestados en su liberación de Egipto y en el castigo de opositores internos que amenazaron la cohesión nacional durante el tránsito en el desierto.
Desarrollo del pasaje
El comentario señala que, al recordar la intervención divina contra Datán y Abiram, no solo se rememora una acción punitiva, sino un acto de misericordia hacia Israel. La eliminación de la rebelión sirvió para proteger al pueblo de consecuencias negativas mayores que habrían surgido de la desobediencia generalizada y el caos interno. Esta protección es tan significativa como la defensa frente a enemigos externos, por lo que implica una obligación moral de amor y obediencia hacia Dios. En este sentido, la experiencia histórica sirve como argumento para fomentar el compromiso y la fidelidad, especialmente entre los líderes mayores del pueblo, quienes debían transmitir estas enseñanzas con autoridad y profundidad.
Nota de lectura
El relato histórico tiene un enfoque doble: por un lado, expone el juicio severo pero necesario para mantener el orden divino; por otro, resalta que la obediencia derivada del amor genuino a Dios es la única aceptable, integrando así la justicia con la misericordia en la formación espiritual y social de Israel.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 11:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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