Daniel 9:22
Me instruyó, habló conmigo y dijo: «Oh Daniel, he venido ahora para darte sabiduría y entendimiento.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
19 Oh Señor, escucha; oh Señor, perdona; oh Señor, atiende y actúa; no tardes, por amor a ti mismo, oh Dios mío, porque tu ciudad y tu pueblo llevan tu nombre.
20 Mientras aún hablaba, oraba, confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y presentaba mi súplica delante del Señor mi Dios por el santo monte de mi Dios,
21 mientras aún hablaba en oración, el hombre Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con rapidez, me tocó como a la hora de la ofrenda de la tarde.
22 Me instruyó, habló conmigo y dijo: «Oh Daniel, he venido ahora para darte sabiduría y entendimiento.
23 Al principio de tus súplicas salió la orden, y yo he venido para mostrártelo, porque eres muy amado; entiende, pues, el asunto y considera la visión.
24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar con la transgresión, poner fin al pecado, expiar la iniquidad, traer justicia eterna, sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.
25 Sabe, pues, y entiende que desde la salida de la orden para restaurar y edificar Jerusalén hasta el Mesías Príncipe habrá siete semanas y sesenta y dos semanas; la plaza y el muro serán reedificados, incluso en tiempos angustiosos.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Daniel 9:22 nos muestra la respuesta divina inmediata a la oración ferviente de Daniel. Mientras oraba, reconociendo sus propios pecados y los de Israel, y suplicaba por la restauración del templo y de Jerusalén, un mensajero celestial vino a instruirlo. Este ángel, identificado como Gabriel, llegó con rapidez para darle sabiduría y entendimiento, manifestando que su oración había sido escuchada y que la revelación que recibiría era de gran importancia. Además, se destaca que esta respuesta es una anticipación profética extraordinaria que anuncia una redención mucho mayor, relacionada con la venida del Mesías y la gracia del evangelio, más allá de la simple restauración física del pueblo y su ciudad.
Contexto literario
Este episodio ocurre en medio de la oración intensa y continúa de Daniel, durante el periodo de exilio de Israel, cuando clama confesando los pecados propios y del pueblo, y ruega por la reconstrucción de Jerusalén y la restauración del culto en el templo, que en ese momento se encontraba destruido. El contexto general abarca Daniel 9:20-27, una sección profética que habla de períodos determinados de años conocidos como "setenta semanas", que incluyen acontecimientos relacionados con la historia y el futuro de Israel, culminando en la venida del Mesías y la redención espiritual.
Desarrollo del pasaje
En Daniel 9:22, mientras Daniel aún se encontraba orando, el ángel Gabriel apareció para tocarlo y hablarle con familiaridad, dándole a entender que había sido considerado digno de tal revelación. Gabriel no solamente le trae una respuesta inmediata, sino que lo instruye para que entienda las visiones y profecías que le serán reveladas. La rapidez y solemnidad de la visita angelical reflejan la importancia y la gracia especial concedida a Daniel. Se subraya que Dios escucha las oraciones fervientes y responde oportunamente, y que esta revelación es un preludio a un plan divino mayor que involucra la salvación a través del Mesías, siendo Daniel un intercesor y receptor privilegiado de estos misterios celestiales.
Nota de lectura
El comentario histórico enfatiza que la oración de Daniel coincide con un momento crucial, probablemente la hora de la ofrenda vespertina, cuando se recordaba la ausencia del sacrificio debido a la destrucción del templo. La presencia de Gabriel y la claridad del mensaje resaltan la estrecha relación entre la oración ferviente y la revelación divina, así como la continuidad de la historia sagrada desde la caída y el exilio hasta la promesa de restauración y redención futura. La figura de Gabriel, único ángel nombrado y mensajero encargado, simboliza la fuerza y autoridad del mensaje celestial que no solo responde a una situación histórica sino que apunta a la consumación mesiánica.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: daniel 9:20-27. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.