Números 7:79
Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos, una vasija de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda de cereal.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
76 Un macho cabrío para ofrenda por el pecado.
77 Y para sacrificio de ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Pagiel hijo de Ocrán.
78 El duodécimo día ofreció Ahira hijo de Enán, príncipe de los hijos de Neftalí.
79 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos, una vasija de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda de cereal.
80 Una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso.
81 Un becerro, un carnero y un cordero de un año para holocausto.
82 Un macho cabrío para ofrenda por el pecado.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo describe la ofrenda específica que uno de los príncipes de Israel entregó durante la dedicación de los altares en el tabernáculo. La ofrenda consta de un plato y una vasija de plata, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite, destinada para la ofrenda de cereal. Esta acción forma parte de un ritual solemne y muy significativo para el pueblo de Israel, en el que los líderes tribales participan activamente con generosidad y devoción.
Contexto literario
Los versículos 10 al 89 del capítulo 7 de Números narran la dedicación de los altares de quemas y de incienso, un evento de gran solemnidad en el que cada príncipe de las doce tribus de Israel ofrece regalos semejantes en días sucesivos, durante doce días. Estas ofrendas constituyen un acto de adoración, reconocimiento y compromiso con Dios, reafirmando las leyes y sacrificios dados por Moisés, y reflejan la igualdad y el orden entre las tribus a pesar de sus diferencias.
Desarrollo del pasaje
Las ofrendas, como la descrita en el versículo 79, son muestras de respeto y agradecimiento hacia Dios, con materiales valiosos y cuidadosamente preparados según las normas del santuario. La participación de los príncipes destaca la importancia de que los líderes sean los primeros en demostrar piedad y generosidad, con especial dedicación a los actos religiosos. La repetición detallada de las ofrendas para cada príncipe enfatiza la igualdad en honor y participación de cada tribu, evitando cualquier favoritismo. Además, este rito prolongado durante doce días asegura la solemnidad, la capacitación de sacerdotes y levitas, y la continuidad del fervor religioso. La preparación y presentación de estas ofrendas simbolizan una aceptación consciente de las leyes divinas y una actitud de reverencia que une al pueblo en torno a su pacto con Dios.
Nota de lectura
Este pasaje refleja cómo el servicio religioso no solo debe ser un acto individual, sino también una responsabilidad comunitaria y de liderazgo. La riqueza y detalle en las ofrendas subrayan un compromiso serio y organizado con Dios, donde el orden, la igualdad y la repetición sirven para fortalecer la fe y la cohesión social. La comunicación cercana de Dios con Moisés durante este proceso significa que estas acciones eran muy valoradas y que la presencia divina se manifestaba en medio del pueblo, anticipando la continuidad de la relación con Dios a través de la revelación y el cumplimiento en Cristo.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 7:10-89. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.