Números 7:49
Su ofrenda fue un plato de plata que pesaba ciento treinta siclos, y una vasija de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda de cereal.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
46 Un macho cabrío para ofrenda por el pecado.
47 Y para sacrificio de ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliasaf, hijo de Deuel.
48 El séptimo día ofreció Elisama, hijo de Amiud, príncipe de los hijos de Efraín.
49 Su ofrenda fue un plato de plata que pesaba ciento treinta siclos, y una vasija de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda de cereal.
50 Una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso.
51 Un becerro, un carnero y un cordero de un año, para holocausto.
52 Un macho cabrío para ofrenda por el pecado.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo 49 del capítulo 7 de Números forma parte de la descripción detallada de las ofrendas que los príncipes de Israel llevaron al altar durante la dedicación del tabernáculo. Estas ofrendas expresan un compromiso de reverencia y servicio a Dios mediante dones ricos y simbólicos, entre ellos objetos de plata con flor de harina amasada con aceite para la ofrenda de cereal. El texto refleja un acto solemne de entrega y consagración, destacando la importancia del servicio devoto y la participación generosa de los líderes del pueblo.
Contexto literario
El pasaje pertenece a un rango más amplio (Números 7:10-89) que narra la ceremonia de dedicación de los altares en el tabernáculo, donde cada uno de los doce príncipes de las tribus de Israel ofreció presentes y sacrificios en días consecutivos. Esta práctica marcaba el inicio oficial del uso del altar para las ofrendas y simbolizaba la unidad y dedicación del pueblo a Dios mediante ritos detallados, ordenados por instrucciones divinas y con un fuerte componente comunitario y jerárquico.
Desarrollo del pasaje
En el contexto histórico, estos dones representaron la primera expresión pública de veneración y ofrenda de los líderes tribales hacia Dios y su santuario, mostrando que aquellos con poder y recursos debían ser pioneros en servir al Señor. La entrega de objetos preciosos y de ofrendas consumibles enfatizaba la dignidad y la riqueza del culto, así como el compromiso de cada tribu con la ordenanza divina. Además, la estructura ordenada y repetitiva de las ofrendas durante doce días buscaba que toda la nación participara y recordara esta consagración prolongada, subrayando el respeto al orden y la igualdad espiritual entre las tribus, a pesar de sus diferencias socioeconómicas.
Nota de lectura
Este versículo invita a reflexionar sobre la actitud frente al culto y la generosidad: lo mejor debe ser ofrecido a Dios, especialmente por quienes tienen mayor influencia y recursos. La dedicación de las ofrendas fue meticulosamente registrada para valorar cada acto de devoción personal y comunitaria. Asimismo, esta ceremonia anticipa la idea de que la verdadera comunión con Dios se mantiene a través de la entrega constante y consciente, lo que en la tradición cristiana se conecta con la mediación de Cristo como oferta perfecta y vínculo entre Dios y la humanidad.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 7:10-89. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.