Josué 10:27
Al ponerse el sol, Josué ordenó que los bajaran de los árboles, los arrojaron en la cueva donde se habían escondido y colocaron grandes piedras a la entrada, las cuales permanecen hasta hoy.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
24 Cuando los presentaron ante Josué, él llamó a todos los hombres de Israel y dijo a los jefes de guerra que lo acompañaban: «Acérquense y pongan sus pies sobre los cuellos de estos reyes». Y ellos se acercaron y pusieron sus pies sobre sus cuellos.
25 Y Josué les dijo: «No teman ni se acobarden; sean fuertes y valientes, porque así hará el Señor con todos sus enemigos contra quienes peleen».
26 Luego Josué los hirió, los mató y los colgó en cinco árboles; quedaron colgados allí hasta la tarde.
27 Al ponerse el sol, Josué ordenó que los bajaran de los árboles, los arrojaron en la cueva donde se habían escondido y colocaron grandes piedras a la entrada, las cuales permanecen hasta hoy.
28 Aquel día Josué tomó Maquedá, la hirió a filo de espada y destruyó por completo a su rey, a sus habitantes y a todos los que estaban en ella; no dejó sobreviviente alguno. Hizo con el rey de Maquedá como había hecho con el rey de Jericó.
29 Luego Josué partió de Maquedá, y todo Israel con él, hacia Libná, donde peleó contra la ciudad.
30 El Señor también entregó Libná, con su rey, en manos de Israel; Josué la hirió a filo de espada, junto con todos sus habitantes; no dejó sobreviviente, y trató a su rey como había hecho con el rey de Jericó.
Para estudiar este pasaje
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