Juan 8:9
Pero al oír esto, acusados por su propia conciencia, se fueron retirando uno a uno, comenzando por los más ancianos hasta los últimos; y Jesús quedó solo, y la mujer estaba en medio.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
6 Decían esto para ponerlo a prueba y tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y, con el dedo, escribía en el suelo, como si no los oyera.
7 Al insistir ellos en preguntarle, se enderezó y les dijo: «El que de ustedes esté sin pecado, que sea el primero en arrojar una piedra contra ella.»
8 Luego se inclinó de nuevo y escribía en el suelo.
9 Pero al oír esto, acusados por su propia conciencia, se fueron retirando uno a uno, comenzando por los más ancianos hasta los últimos; y Jesús quedó solo, y la mujer estaba en medio.
10 Entonces Jesús se enderezó y, al no ver a nadie más que a la mujer, le dijo: «Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado?»
11 Ella respondió: «Ninguno, Señor.» Y Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno; vete, y no peques más.»
12 Jesús les habló de nuevo, diciendo: «Yo soy la luz del mundo; quien me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.»
Para estudiar este pasaje
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El comentario interpretativo específico de este versículo todavía no ha sido elaborado ni revisado.