Jeremías 32:41
«Me alegraré por ellos para hacerles bien, y los plantaré firmemente en esta tierra, con todo mi corazón y toda mi alma».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
38 «Serán mi pueblo, y yo seré su Dios».
39 «Les daré un solo corazón y un solo camino, para que me teman todos los días, para bien de ellos y de sus hijos después de ellos».
40 «Haré con ellos un pacto eterno, no me apartaré de hacerles bien; pondré mi temor en sus corazones para que no se aparten de mí».
41 «Me alegraré por ellos para hacerles bien, y los plantaré firmemente en esta tierra, con todo mi corazón y toda mi alma».
42 «Porque así dice el Señor: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que les he prometido».
43 «Se comprarán campos en esta tierra, de la cual ustedes dicen: “Está desolada, sin hombre ni animal; entregada en manos de los caldeos”».
44 «Se comprarán campos con dinero, se firmarán escrituras, se sellarán y se tomarán testigos en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén, en las ciudades de Judá, en las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de la llanura y en las ciudades del sur; porque haré volver su cautiverio, dice el Señor».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje de Jeremías 32:41 expresa la promesa divina de deleite en el bienestar de su pueblo, asegurando su arraigo firme en la tierra con todo su corazón y alma. Este versículo forma parte de un discurso más amplio (Jeremías 32:26-44) donde Dios responde a la oración del profeta y revela sus propósitos tanto de juicio como de gracia, mostrando que a pesar del castigo inevitable, hay una esperanza segura y definitiva de restauración.
Contexto literario
En este texto, Dios confirma la inevitabilidad de la destrucción de Judá y Jerusalén por su pecado y rebelión, subrayando la justicia de la sentencia tomada contra ellos debido a su idolatría y desobediencia continuas desde su juventud. Sin embargo, después de esta situación de juicio y desolación, Dios promete la restauración del pueblo: serán reunidos de la dispersión y plantados firmemente en la tierra prometida, con garantía de seguridad, renovación interior y una relación restaurada con Él.
Desarrollo del pasaje
Este versículo sintetiza la transición de la palabra de juicio a la promesa de esperanza. Aunque el castigo por el pecado es inexorable, Dios enseña que también hay lugar para la misericordia y una gracia que transformará a su pueblo. Plantarlos firmemente implica estabilidad y seguridad, no solo física, sino espiritual, indicando que serán transformados para temer y servir a Dios con corazones unificados. La expresión 'con todo mi corazón y toda mi alma' enfatiza el compromiso total de Dios en cumplir esta promesa, garantizando que sus propósitos de amor y restauración se llevarán a cabo plenamente.
Nota de lectura
Este versículo invita a comprender la soberanía de Dios donde juicio y misericordia conviven en su plan divino. Además, sugiere que las promesas de futuro bienestar no eximen de las pruebas presentes, sino que las trascienden, proyectando una esperanza que involucra tanto lo físico como lo espiritual, y un llamado profundo a la renovación interior para quienes forman parte de este pueblo restaurado.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 32:26-44. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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