Isaías 48:21
No tuvieron sed cuando los condujo por los desiertos; hizo brotar agua de la roca para ellos; partió la roca, y las aguas fluyeron.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
18 ¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Tu paz habría sido como un río, y tu justicia como las olas del mar.
19 Tu descendencia habría sido como la arena, y los hijos de tus entrañas como sus granos; su nombre no habría sido cortado ni borrado de mi presencia.
20 Salgan de Babilonia, huyan de los caldeos; con voz de júbilo anúncienlo, proclámenlo hasta los confines de la tierra; digan: «El Señor ha redimido a su siervo Jacob».
21 No tuvieron sed cuando los condujo por los desiertos; hizo brotar agua de la roca para ellos; partió la roca, y las aguas fluyeron.
22 No hay paz para los malvados, dice el Señor.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Isaías 48:21 recuerda la provisión divina para Israel durante su éxodo, destacando cómo Dios los protegió y proveyó agua en el desierto al hacer brotar agua de la roca. Este versículo enfatiza la fidelidad de Dios al cuidar a su pueblo en momentos de necesidad y dificultad, usándose aquí como un símbolo de su constante cuidado y provisión en medio del sufrimiento y la aflicción.
Contexto literario
El pasaje de Isaías 48:16-22 presenta un llamado a Israel para que preste atención a la palabra de Dios transmitida a través del profeta, quien habla en nombre de Dios. Se recuerda la historia previa de Israel, donde Dios habló abierta y claramente a su pueblo y obró maravillas a su favor, como en la liberación de Egipto. Este capítulo incluye también una invitación a abandonar la idolatría y a confiar en la protección y guía de Dios, quien ha sido su redentor y que sigue presente para salvarlos y conducirlos.
Desarrollo del pasaje
En este contexto, el versículo 21 rememora un acto fundamental en la historia de Israel: durante el éxodo, cuando atravesaban el desierto, no sufrieron sed porque Dios hizo brotar agua de la roca para ellos. Este milagro simboliza la manera en que Dios satisface las necesidades de su pueblo de forma sorprendente y eficaz, incluso en circunstancias adversas. Además, se sugiere una conexión espiritual —la roca de donde surgió el agua se entiende como una figura de Cristo, la fuente de toda provisión y vida para los creyentes. Así, la experiencia pasada de Israel es presentada como aliento para confiar en que Dios seguirá proveyendo y sustentando a su pueblo en el presente y futuro.
Nota de lectura
El texto resalta la importancia de acercarse a Dios para escuchar y entender su palabra, y de reconocer que su obra pasada es garantía de su fidelidad. También pone en guardia a los que persisten en su rebeldía: no hay paz para los malvados, mientras que para el pueblo fiel hay promesas de prosperidad y salvación. El milagro del agua brotando de la roca se distingue como una manifestación concreta del cuidado divino, que sigue vigente en la obra espiritual y en la vida de los creyentes hoy.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: isaiah 48:16-22. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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