Génesis 9:28
Y vivió Noé trescientos cincuenta años después del diluvio.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
25 Y dijo: «Maldito sea Canaán; será siervo de siervos para sus hermanos».
26 Y añadió: «Bendito sea el Señor, Dios de Sem; y que Canaán sea su siervo».
27 «Dios engrandezca a Jafet, y habite en las tiendas de Sem; y que Canaán sea su siervo».
28 Y vivió Noé trescientos cincuenta años después del diluvio.
29 Y todos los días de Noé fueron novecientos cincuenta años; y murió.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Génesis 9:28 nos informa que Noé vivió 350 años después del diluvio, sumando un total de 950 años. Esta longevidad se interpreta como un signo de la bendición y favor especial que Dios le otorgó por su justicia y obediencia durante un tiempo de gran calamidad. La larga vida de Noé le permitió continuar siendo un testigo y maestro para sus descendientes directos, transmitiéndoles enseñanzas de rectitud y fe en un entorno renovado.
Contexto literario
Este versículo forma parte de la sección que narra la vida de Noé después del diluvio, específicamente Génesis 9:28-29. Se describe la duración de su vida, enmarcada dentro de un periodo en que Dios repobla la tierra mediante sus hijos. Se destaca el contraste con las vidas anteriores a la catástrofe y la importancia de Noé como figura intermedia entre dos eras: la vieja humanidad y la nueva generación que surgió después del diluvio.
Desarrollo del pasaje
La historia presenta cómo Dios prolongó la vida de Noé después del diluvio hasta los 950 años, superando en longevidad a personajes como Adán y siendo cercano a la de Matusalén. Esta extensión de vida se ve como una recompensa por su lealtad y piedad destacadas. Sin embargo, aunque vivió mucho tiempo, Noé tuvo que enfrentar la mortalidad humana y la pérdida de muchos descendientes. En consecuencia, su muerte marcó el fin de una transición, aunque se entiende que se marchó con la esperanza de una vida mejor basada en la justicia y la fe, en consonancia con la herencia espiritual que dejó.
Nota de lectura
El comentario destaca la función de Noé como un continuador de la fe y la justicia después del diluvio, especialmente dentro de su propia familia, y subraya que a pesar de su extensa vida, su muerte fue inevitable, mostrando así la condición humana incluso de los justos prolongados.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 9:28-29. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.