Estudio / Génesis 18 / Versículo 15

Génesis 18:15

Entonces Sara lo negó, diciendo: «No me reí», porque tuvo miedo. Pero él dijo: «No es así; sí te reíste».

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

12 Por eso Sara se rió para sí, diciendo: «¿Después de haber envejecido tendré placer, siendo también mi señor ya viejo?»

13 Entonces el Señor dijo a Abraham: «¿Por qué se ha reído Sara, diciendo: “¿Será cierto que daré a luz siendo ya vieja?”?»

14 «¿Hay algo demasiado difícil para el Señor? Al tiempo señalado volveré a ti, y Sara tendrá un hijo».

15 Entonces Sara lo negó, diciendo: «No me reí», porque tuvo miedo. Pero él dijo: «No es así; sí te reíste».

16 Luego los hombres se levantaron de allí y miraron hacia Sodoma; y Abraham los acompañó en el camino.

17 Y el Señor dijo: «¿Acaso ocultaré a Abraham lo que voy a hacer?»

18 «Porque Abraham ciertamente llegará a ser una nación grande y poderosa, y en él serán benditas todas las naciones de la tierra».

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Génesis 18:15, Sara niega haber reído, aunque en realidad lo hizo por miedo. La negación no puede ocultar lo que es evidente para los ángeles visitantes, quienes confirman la promesa divina de que ella tendrá un hijo a pesar de su avanzada edad.

Contexto literario

En el pasaje Génesis 18:9-15, Abraham recibe la visita de ángeles enviados para ratificar la promesa de que Sara tendría un hijo. Siguiendo una costumbre de la época, Sara está fuera de la sala donde comen los hombres, pero permanece lo suficientemente cerca como para oír la conversación. Los ángeles preguntan por ella, indicando su conocimiento y cuidado familiar. A continuación, renuevan la promesa divina, a pesar de la incredulidad y la risa interna de Sara debido a la improbabilidad humana de tener un hijo a su edad.

Desarrollo del pasaje

La risa de Sara no es una expresión de fe sino de duda y escepticismo, enfocada en la incredulidad frente a lo que parece imposible por razones naturales. Los ángeles reprenden esta actitud y la interrogación retórica sobre si hay algo imposible para Dios confronta directamente la falta de fe. El pasaje señala también que cuando Sara intentó negar su risa, lo hizo por miedo, pero esta falsedad fue descubierta por la omnisciencia divina. La situación refleja la tensión entre la fe y la duda, las dificultades humanas para aceptar promesas divinas y la importancia de permanecer en la verdad ante Dios, quien inevitablemente descubre lo oculto.

Nota de lectura

El texto ilustra cómo las promesas divinas requieren fe, incluso cuando parecen contradecir la experiencia humana. A pesar de su fallo, la actitud de Sara es honrosamente señalada parcialmente por la referencia a Abraham como 'mi señor', mostrando respeto conyugal. Además, la corrección formulada a través de los ángeles es una enseñanza sobre la intolerancia divina al escepticismo y la recomendación de la sinceridad y confianza absoluta en Dios.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 18:9-15. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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