Éxodo 5:20
Al salir de la presencia de Faraón, se encontraron con Moisés y Aarón, que los esperaban en el camino.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
17 Pero él respondió: «Están ociosos, están ociosos; por eso dicen: “Vayamos a ofrecer sacrificios al Señor”.
18 Ahora vayan y trabajen; no se les dará paja, pero deben entregar la misma cantidad de ladrillos».
19 Los supervisores de los hijos de Israel vieron que estaban en aprietos cuando se les dijo: «No reducirán en nada su cuota diaria de ladrillos».
20 Al salir de la presencia de Faraón, se encontraron con Moisés y Aarón, que los esperaban en el camino.
21 Y les dijeron: «Que el Señor los mire y juzgue, porque nos han hecho odiosos ante Faraón y ante sus siervos, y han puesto una espada en sus manos para matarnos».
22 Entonces Moisés volvió al Señor y dijo: «Señor, ¿por qué has hecho mal a este pueblo? ¿Por qué me enviaste?
23 Desde que fui a Faraón para hablar en tu nombre, él ha hecho mal a este pueblo, y tú no has librado a tu pueblo en absoluto».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
La situación descrita muestra la difícil posición de los capataces israelitas, atrapados entre la opresión de sus superiores y la presión sobre los trabajadores bajo su mando. A pesar de su queja legítima hacia el faraón por el trato injusto que recibían de los capataces, solo empeoraron su situación, ya que el faraón les recriminó injustamente y les impuso cargas adicionales. En medio de esta adversidad, los israelitas culparon equivocadamente a Moisés y Aarón, quienes eran los enviados por Dios para liberarlos, reflejando así cómo a menudo quienes buscan ayudar pueden ser malinterpretados y rechazados por el pueblo. Moisés, afectado por la creciente dificultad, acudió a Dios expresando su desconcierto y dolor.
Contexto literario
El versículo se enmarca en un pasaje donde los israelitas que trabajan para Egipto enfrentan un aumento de opresión tras solicitar la liberación a Moisés y Aarón. Esta petición provoca la reacción negativa del faraón, que endurece el trabajo de los israelitas y agrava su sufrimiento. En este entorno de creciente tensión, los trabajadores se quejan ante el faraón y, al no obtener justicia, descargan su frustración contra los líderes enviados por Dios.
Desarrollo del pasaje
Al volver de la presencia del faraón, los trabajadores israelitas se encontraron con Moisés y Aarón en el camino, a quienes culparon por el empeoramiento de sus condiciones. Esta reacción refleja su dolor y confusión, pues esperaban alivio pero recibieron más carga. La queja ante el faraón fue una acción justa en principio, ya que él era la autoridad máxima, pero la respuesta injusta del rey evidenció la naturaleza opresora del régimen egipcio. La acusación hacia Moisés y Aarón muestra cómo las dificultades y retrasos en la liberación de Israel generaron desconfianza y reproche hacia ellos, a pesar de su compromiso con la causa del pueblo. Moisés, dolido por estas reacciones y el sufrimiento de su pueblo, buscó a Dios para entender el porqué de esta situación, cuestionando la aparente contradicción entre la promesa divina y los hechos presentes.
Nota de lectura
Este pasaje enfatiza que quienes sirven a Dios pueden enfrentar oposición tanto de enemigos como de aquellos a quienes buscan ayudar, especialmente cuando los resultados no son inmediatos o evidentes. Además, destaca la importancia de recurrir a Dios en momentos de conflicto y frustración para buscar guía y fortaleza, en lugar de abandonar la misión encomendada.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 5:15-23. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.