Éxodo 34:4
Y Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras; se levantó temprano en la mañana y subió al monte Sinaí, como el Señor le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 Y el Señor dijo a Moisés: «Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré en ellas las palabras que estaban en las primeras tablas, que tú quebraste».
2 Prepárate para la mañana y sube temprano al monte Sinaí; preséntate allí ante mí, en la cumbre del monte.
3 Nadie subirá contigo, ni se verá a nadie en todo el monte; ni los rebaños ni el ganado pastarán delante de ese monte.
4 Y Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras; se levantó temprano en la mañana y subió al monte Sinaí, como el Señor le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra.
5 Y el Señor descendió en la nube, estuvo allí con él y proclamó el nombre del Señor.
6 Y el Señor pasó delante de él y proclamó: «El Señor, el Señor Dios, compasivo y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad,
7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo describe cómo Moisés prepara y sube nuevamente al monte Sinaí, llevando las dos tablas de piedra que él mismo labró, para recibir las nuevas tablas que Dios escribiría. Esto refleja la renovación del pacto entre Dios e Israel después de la ruptura causada por la adoración del becerro de oro. Aquí se muestra la intervención humana en preparar las tablas tras la destrucción de las originales, simbolizando la cooperación necesaria entre Dios y el hombre para conservar la ley divina.
Contexto literario
El pasaje exodus 34:1-4 presenta la continuidad del pacto entre Dios e Israel tras el incidente del becerro de oro, cuando las primeras tablas fueron rotas. Dios ordena a Moisés que labre nuevas tablas de piedra y suba al monte Sinaí, donde Dios renovará las tablas con la ley, confirmando así la reconciliación y la recuperación del compromiso del pueblo con el pacto divino.
Desarrollo del pasaje
La diferencia entre las primeras tablas y las nuevas es que, inicialmente, Dios mismo moldeó y escribió las tablas, mientras que ahora Moisés es quien debe labrarlas y Dios sólo escribiría en ellas. Esto indica que, tras el pecado, la preservación de la ley requiere la cooperación humana guiada por la autoridad divina. La acción de Moisés al labrar las tablas muestra una preparación activa y un compromiso con la renovación espiritual. Asimismo, la insistencia en que Moisés suba temprano al monte expresa diligencia y obediencia. El hecho de que nadie más pueda acompañarlo subraya la solemnidad del encuentro con Dios y la necesidad de respeto y reverencia.
Nota de lectura
Este pasaje indica que, incluso bajo la nueva alianza, la ley moral continúa vigente y es escrita en el corazón de los creyentes. La imagen de Moisés labrando las tablas sugiere que el corazón humano necesita ser preparado y suavizado para recibir la ley divina, simbolizando la necesidad de arrepentimiento, humildad y disposición para acoger la palabra de Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 34:1-4. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.