Estudio / Deuteronomio 1 / Versículo 39

Deuteronomio 1:39

Y sus pequeños, de quienes dijeron que serían presa, y sus hijos, que hoy no saben distinguir entre el bien y el mal, ellos entrarán allá; a ellos la daré, y ellos la poseerán.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

36 excepto Caleb, hijo de Jefone; él la verá, y a él y a sus hijos daré la tierra que pisó, porque siguió plenamente al Señor».

37 También el Señor se enojó conmigo por causa de ustedes, y dijo: «Tampoco tú entrarás allá.

38 Josué, hijo de Nun, que está delante de ti, él entrará allá; anímalo, porque él hará que Israel la herede».

39 Y sus pequeños, de quienes dijeron que serían presa, y sus hijos, que hoy no saben distinguir entre el bien y el mal, ellos entrarán allá; a ellos la daré, y ellos la poseerán.

40 Pero ustedes, vuélvanse y partan hacia el desierto, por el camino del Mar Rojo».

41 Entonces ustedes me respondieron: «Hemos pecado contra el Señor; subiremos y pelearemos, conforme a todo lo que el Señor nuestro Dios nos ha mandado». Cada uno se ciñó sus armas de guerra y se preparó para subir a la región montañosa.

42 Pero el Señor me dijo: «Diles: No suban ni peleen, porque yo no estoy entre ustedes; no sea que sean derrotados delante de sus enemigos».

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Deuteronomio 1:39 señala una excepción en el juicio de Dios sobre la generación que pecó y no entró en la tierra prometida. Aunque toda aquella generación fue condenada a morir en el desierto por su incredulidad y rebelión, Dios promete que sus hijos, que aún no tienen la capacidad moral para discernir entre el bien y el mal, sí entrarán y poseerán la tierra. Esta promesa revela un acto de misericordia divina, donde la gracia se extiende a una nueva generación inocente, que no lleva la culpa de las faltas de sus padres.

Contexto literario

El comentario histórico cubre un amplio rango de Deuteronomio 1:19-46, que relata cómo la generación israelita al borde de Canaán rechazó la promesa de Dios debido a su incredulidad, demandó enviar espías y luego murmuró contra Dios y Moisés. Esta rebelión provocó la condena divina de 40 años de vagar en el desierto y la muerte de aquella generación antes de poder heredar la tierra prometida, salvo excepciones como Caleb y Josué. Dentro de este contexto trágico, el versículo 1:39 destaca la promesa a los hijos, que por ser pequeños y aún incapaces de pecar conscientemente, recibirán la posesión de Canaán.

Desarrollo del pasaje

El narrador subraya aquí la severidad del castigo sufrido por la generación rebelde y, simultáneamente, el carácter misericordioso de Dios al salvar a sus hijos. Los pequeños no bastaron para merecer la condena dada a sus padres, pues todavía no podían discernir el bien y el mal; por tanto, son la esperanza de la continuidad y cumplimiento del propósito divino. Esta distinción presenta una consideración moral y teológica importante: la responsabilidad de pecado está vinculada a la comprensión y voluntad, y la misericordia de Dios reconoce esta diferencia. Así, el versículo refleja un equilibrio entre justicia y gracia en el plan divino para Israel.

Nota de lectura

El análisis histórico resalta que la incredulidad fue el motivo fundamental para negar a la primera generación la entrada a Canaán, no otros pecados específicos. A pesar de la dureza del juicio, la generación de los hijos es una muestra clara de la misericordia de Dios que supera el juicio, enfatizando que la desobediencia tiene consecuencias, pero también que Él provee esperanza y restauración para quienes son inocentes o no culpables por sus acciones.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 1:19-46. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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